La figura del cluster (traducido del inglés como racimo o agrupación y muy utilizado en entornos empresariales y económicos) ha cumplido veinte años desde que M. Porter la introdujo en su libro “The Competitive Advantage of Nations” en 1990 aunque el concepto que subyace de economías de aglomeración ya fue utilizado por los economistas alrededor de 1890 y sobre todo en los trabajos de Alfred Marshall.

Un cluster empresarial (Wikipedia) es una concentración geográfica de iniciativas empresariales, proveedores e instituciones asociadas en un campo concreto“. El rol de un cluster ha sido fundamental para potenciar la productividad entre las empresas que les permitirá alcanzar un nivel competitivo importante en el marco nacional e internacional.

Porter en su momento apostó por el modelo cluster como elemento clave para fomentar la innovación en el sector en el que se desarrolle o estimular nuevas iniciativas empresariales y con esa visión se han creado infinidad de clusters en diversas áreas de conocimiento: biotecnología, TIC, salud, medioambiente, etc. dispersas por toda la geografía en función de los valores diferenciales de cada una.

Un ejemplo claro de cluster es el famoso Silicon Valley en California , creado en los años 90 como consecuencia de una agrupación de empresas tecnológicas que han atraído a firmas de inversión en capital riesgo y a otras empresas de características similares con las que, en mayor o menor medida, se ha creado un proceso de colaboraciones (polinización cruzada) que han llegado a generar a su vez nuevas iniciativas empresariales.

Otro ejemplo muy cercano es el cluster creado en la industria del azulejo en la provincia de Castellón (nombrado en varias ocasiones por M. Porter como ejemplo de polo de competitividad junto a Saussuolo en Italia o Santa Caterina en Brasil)  para cuyo análisis he encontrado un estudio muy interesante publicado por el Jordan Competitiveness Team

Mi conclusión al analizar diferentes escenarios de clústers es que:

– Acaban por ser elementos estáticos con capacidad de crecimiento, por supuesto,  pero por aproximación, es decir, los emprendedores se lanzan a ubicarse en clusters de su sector por “absorber del entorno aroma de innovación” e incluso con la esperanza de que por serendipia lleguen a generarse nuevas oportunidades de negocio con otros emprendedores pero sin un driver o director concreto, sin elementos “pull-driven” que generen dinamicidad en el entorno.

– Son muy verticales. Se centran mucho en productos o servicios concretos y de áreas de conocimiento concretas que deberían alinearse plenamente con las necesidades económico-industriales de una región. En esto se plantea la cuestión que Ketels expone: “La necesaria condición para realizar cualquier tipo de trabajo empírico en clusters es encontrar la definición consistente de qué actividades económicas pertenecen o deben pertenecer al cluster“.

– El movimiento que siguen las empresas cuando aterrizan en un cluster de su sector es más bien “Browniano“, es decir sin planificaciones previas y haciendo “spinning” buscando oportunidades de negocio.

Otro aspecto importante en el que incide Ketels (2003) en su trabajo “The Development of the cluster concept – present experiences and further developments” es resolver la cuestión de eficiencia y efectividad en la creación de un cluster, es decir si los recursos invertidos para crear uno genera valor económico mayor que su coste de oportunidad y, cómo no, si el cluster es sostenible una vez que el apoyo inicial se haya consumido. Y por lo que parece, queda constatado que la creación de un cluster es a largo plazo y el coste puede ser mayor.

Hasta aquí no he dicho nada novedoso, nada que no se sepa ya, aunque -por supuesto- se pueda estar o no de acuerdo con mi interpretación.

También por serendipia, conocimos a una persona muy singular, el Prof G. Mensch con una idea muy singular también y sobre la que estamos trabajando intensamente. El Prof. Mensch puso sobre la mesa un nuevo concepto: “El Convoy Model“.

El “Convoy Model” gira entorno a un elemento clave: el elemento tractor. No estamos hablando de sectores determinados sino que todo el peso de la tracción recae sobre un único elemento director: la “locomotora” del convoy de vagones. Este elemento tractor del modelo es dinámico, frente a lo estático del modelo cluster,  pero no impredecible sino planificado. Nunca para y crea un halo de atracción a su alrededor que facilita la aproximación de empresas/iniciativas que mejorarán el proceso de generación de valor y de sinergia entre ellas siempre en base a un conjunto de objetivos definidos.

El “Convoy Model” exige una gestión de proyectos totalmente diferente a la clásica, aquí los proyectos no se ponen en marcha para ser capaces de cumplir con los requerimientos iniciales del usuario sino todo lo contrario, los proyectos deben ser capaces de ir adaptándose a los cambios de requerimientos generando nuevos productos que a su vez modifiquen los cambios. Esto requiere una gran flexibilidad. Es la filosofía de los proyectos HIST (High Impact, Short Time) que continuamente se retroalimentan de sus propios resultados.

Es curioso cómo  es posible encontrar sinergias entre la definición del “Convoy Model” desde una perspectiva empresarial, al mismo modelo desde una perspectiva educativa y de gestión de redes sociales. En su libro “Social Relations in Childhood and Adolescence: The Convoy Model Perspective“, Mary j. Levitt hace mención al término convoy, más que red, como aquella entidad que permite capturar tanto la función protectiva como la naturaleza dinámica de las redes sociales dado que se mueve junto al individuo durante toda su vida.

Así se considera el Convoy Model como un conjunto de círculos concéntricos, tres, que representan el grado de acercamiento y dependencia de los elementos que se trasladan junto al elemento tractor y que tiene mucha similitud al que se presenta en un individuo y a su entorno más cercano.

¿Puede ser realmente una alternativa generadora de impacto económico positivo en su entorno versus el modelo Cluster que ha demostrado ser efectivo a la hora de generar riqueza en la región donde se crea? Todo apunta a que sí. Seguimos hablando …