Hace más de dos meses tuve la suerte de ser invitado como mentor a participar en mi primer iWeekend Castellón en su segunda edición. Fue toda una experiencia, muy positiva, pero no tanto por el resultado final sino por cómo se llegó a ese resultado y las implicaciones que tuvo el proceso.

Ser capaz de reunir a 50 personas durante un fin de semana con el fin de seleccionar una idea, de entre todas las participantes , que será posteriormente analizada, rediseñada y remaquetada para lanzarla al mercado es todo un mérito … pero ser capaz de conseguir que el resto de los participantes – es decir, aquellos cuya idea no ha sido seleccionada- se queden después para apoyar de forma desinteresada el proceso de relanzamiento … es toda una heroicidad.

No voy a  valorar la calidad o la eficacia del evento en sí porque no es el objeto de este post, sin embargo las horas que invertí (nunca perder) ese fin de semana me hicieron reflexionar sobre la fuerza que tienen actividades de esta índole a la hora de generar conocimiento nuevo, a la hora de generar hibridaciones que luego -si llegan a mercado- serán innovaciones con mayor o menor éxito en función de cómo les encaje al usuario final.

“Crowdsourcing Business Generator” sería como lo denominaría un anglo-sajón.. y así es, a partir de un concepto más o menos afortunado entre 20 y 40 personas se devanan los sesos para darle forma a la idea seleccionada para intentar que tenga una oportunidad de éxito en ese entorno tan voraz y cruel como es el mercado.

Quizás habría que ir pensando en formatos adicionales que conformaran un “Crowdsourcing Business Accelerator” como segunda fase. Quiero decir con ello que el mérito no está sólo en generar un negocio con el apoyo de todos sino en ser capaz de acelerarlo en un proceso de “spinning” y así revitalizarlo en un mercado “magmático” (me gusta esta visión que le escuche a Genís Roca en una charla por streaming … “el magma cuando se enfría cambia la orografía del terreno”), es decir que nos encontramos en entornos constantemente cambiantes.

La participación de terceros (crowdsourcing, user co-creation como en los Living Labs) en la puesta en marcha de una iniciativa empresarial a partir de un elemento tangible o intangible, que en ocasiones puede surgir por serendipia, crea un ambiente muy peculiar e interesante.

Bajo ese marco, me puse a buscar modelos que explicaran y permitieran la generación de nuevo conocimiento, de innovación por proximidad entre individuos, por su intercambio de ideas,  y así llegué al concepto “Knowledge Spillover” (KS) o en castellano “Desbordamiento de Conocimiento”. Es un concepto bastante antiguo, Alfred Marshall definió una teoría del KS en 1890  que fue reforzada posteriormente por Kenneth Arrow y Paul Romer dando lugar el modelo MAR por el que refuerza la efecto que produce el intercambio de ideas entre empleados de una misma organización (KS interno) o entre empleados de diferentes empresas pero dentro de una misma industria (KS externo). Silicon Valley es un buen ejemplo de MAR-spillover.
Cómo no, surgieron paralelamente  dos modelos ligeramente diferentes : el de Porter (1990) y el de Jacobs (1969). El primero refuerza el modelo MAR pero insistiendo en el hecho de que el Knowledge Spillover en las concentraciones geográficas de industrias similares y especializadas , pero bajo una perspectiva competitiva, estimulan el crecimiento empresarial y la generación de innovación. Por otra parte, Jane Jacobs extiende el modelo postulando la necesidad de la diversidad empresarial -interacción entre empleados de diferentes industrias próximas geográficamente- para generar innovación y crecimiento (podría considerarse como la base principal de la corriente del Open Innovation -Innovación Abierta- de Henry Chesbrough).
Visto así, los iWeekend se enmarcarían perfectamente en el modelo de Jacobs no sólo por su interpretación sino por su implicación en el entorno del emprendimiento como generador de oportunidades de negocio por la creación de nuevo conocimiento compartido (Acs y Audretsch, en su trabajo “Knowledge Spillover Theory of Entrepreneurship” de Noviembre 2006)
Aún más, en uno de mis últimos posts (y que posteriormente una versión mejorada fue publicada en la revista online “Innovation Management” ) reflexionaba en un modelo avanzado y dinámico del clásico de Clusters de Porter y al que habíamos bautizado con el nombre de “Convoy Model”. Pues bien, el Knowledge Spillover es un efecto derivado de un proceso Convoy en el que la hibridación entre disciplinas orientadas en una dirección son capaces de generar innovación directa, espontánea y/o  inducida.

Las preguntas que me surgen ahora son:

1.- ¿Puedo mecanizar a través de procedimientos o protocolos la generación de innovación por ‘Desborde de conocimiento’ (Knowledge Spillover)?

2.- ¿Es posible medir esa generación de innovación con indicadores objetivos?

Quizás la clave puede encontrarse en los procesos de Ideas Management (gestión de ideas) que pudieran ser extrapolados a gestionar conocimiento “derramado” y no directo. Cuestión interesante en la que sigo trabajando.
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  • Germán Domínguez

    Interesnate artículo J.A. Bertolín.

    Como asistente y organizador del iWeekend Castellón haré una reflexión sobre el evento y después intentaré responder a las preguntas que plateas en tu artículo:

    iWeekend se centra en la construcción colaborativa de un proyecto de empresa a partir de una idea seleccionada. Este objetivo, que parece el principal objetivo del evento, yo lo considero secundario. La clave del evento iWeekend es concentrar a expertos de distintas áreas relacionadas con Internet en un espacio físico, durante un fin de semana y hacer que se conozcan, colaboren, discutan, compartan y aprendan. Es este proceso el que luego frutifica en nuevas ideas, nuevos proyectos y nuevas empresas. Trabajar en la idea o ideas seleccionadas durante el evento es la excusa que utiliza iWeekend para crear este clima de intercambio de conocimiento y experiencias. Por lo tanto, aquellos que valoran iWeekend por la calidad de la idea seleccionada o por el desarrollo que esta tenga en el futuro, se están quedando en lo anecdótico del evento y no alcanzan a vislumbrar el impacto a futuro que estos eventos tienen en el tejido empresarial de la zona.

    Este intercambio de ideas, conocimientos y experiencias llevan, como has comentado, a generar Knowledge Spillover. Pero ¿es mecanizable? Creo que sí que puede ser mecanizable la creación de unas condiciones óptimas para que pueda producirse esta innovación, pero que se produzca o no dependerá de las personas implicadas en el proceso.

    Sobre si es posible medir la generación de innovación de este modelo, creo que es complicado pero posible. Lo que tenemos que tener en cuenta es que las relaciones producidas por la interacción de las personas, en un evento como iWeekend, en un parque científico o en un marco social determinado, generarán ideas que en algunos casos se traducirán en innovación. Si cada proyecto que surge como consecuencia de esas interacciónes quedara registrado en una web (por ejemplo) podríamos tener una medición objetiva del impacto real de ese modelo de innovación.

    Seguiré pensando en estos temas y ya los comentaremos aquí o en otros foros en los que nos veamos.

    Saludos,

    Germán Domínguez
    Fundador de http://www.ziudad.com
    Ganador de iWeekend Castellón 2009 y co-organizador de iWeekend 2010

  • http://www.qhaceis.com/profile/BLanuza Blanuza

    Creo que el concepto “Knowledge Spillover” que analizas es muy interesante. En cualquiera de las tres acepciones, identifico la idea como aquello que siempre hemos querido crear en el Corredor del Henares y tanto nos está costando. Cuánto nos queda por aprender. Gracias.

  • Amalio A. Rey

    Juan:
    Los “spillovers” o “externalidades” son una variable importante al considerar el impacto de la I+D y la innovación en su entorno económico-social. Medirlos es casi imposible, porque es un intangible que como bien sugiere su nombre, “se derrama”…
    Hay externalidades conscientes, como la que se plantea el iWeekend, dado que los asistentes participan voluntariamente en la mejora de un proyecto de otro. Ahí sí que lo puedes medir de algun modo. Pero la mayoría de las “externalidades” (tanto positivas como negativas, porque OJO, tambien hay negativas) se producen sin control del emisor. Un caso típico es el de una empresa que a través de una patente genera “externalidades” en la medida de que un tercero la lea, aprenda de ella, pero no pague una licencia por usar ese conocimiento. Una vez que paga, deja de ser una “externalidad”.
    El papel del sistema público es precisamente maximizar las externalidades positivas (eso reduce el coste social de innovar) y minimizar las negativas (haciendo pagar a los culpables, como ocurre con la contaminación)
    Interesante tema, Juan…
    un saludo

  • http://jabertolin.me Juan A. Bertolin (J@b)

    Muchas gracias Germán por tus comentarios y por liderar la iniciativa del iWeekend de Castellón donde estás haciendo una labor formidable. Entiendo que el iWeekend es un buen ambiente donde poder medir y sacar conclusiones de generación de conocimiento cruzado (KS) a partir de los resultados en productos o servicios y, quizás mucho más, a partir de posibles colaboraciones o iniciativas posteriores que se generen como consecuencia de ese fin de semana de interacción constante entre emprendedores.

    Un abrazo, JAB

  • http://jabertolin.me Juan A. Bertolin (J@b)

    Muchas gracias Belén por tus comentarios. Me interesa mucho conocer más detalles sobre lo que estáis llevando a cabo en el Corredor de Henares.

    Un abrazo y gracias, JAB

  • http://jabertolin.me Juan A. Bertolin (J@b)

    Amalio:

    Gracias por tus comentarios. El hecho de buscar mecanismos para medir ese “derrame de conocimiento” me interesa mucho pero no tanto de forma directa (estoy de acuerdo contigo en la dificultad a la hora de medir variables que no controlas de forma directa) como indirecta, es decir el efecto que ese derrame pueda provocar sí que debería ser posible medirlo. Al menos que me permitiera tener idea del orden de magnitud del impacto para poder provocar, en cierta forma, “derrames de conocimiento inducido” para conseguir un objetivo definido.

    Este tema lo veo muy ligado al impacto de las redes sociales en la generación de oportunidades exógenas y de un mayor conocimiento. Hace poco me enviaron unos artículos sobre el tema que todavía estoy digiriendo y que me están abriendo los ojos al impacto real y medible de las Redes Sociales en entornos empresariales.

    Apasionante diría yo

    Un saludo y gracias!