En ocasiones he escuchado las más diversas interpretaciones de lo que es un Parque Científico-Tecnológico, asociándose a elementos puramente físicos (infraestructuras) o incluso con poca diferenciación respecto a otros agentes como son las incubadoras o viveros de empresas. Cada agente tiene su lugar en el Ecosistema de Innovación y, por tanto, su relevancia y por ello he querido abrir esta reflexión al respecto.
Los parques científico-tecnológicos (PCT) son parte de las estructuras complejas multidimensionales ubicadas en territorios (de forma física o virtual) denominadas Ecosistemas de Innovación, y cuyo objetivo es establecer una conexión eficiente y eficaz entre la región (el tejido empresarial, los centros de conocimiento, entes sociales,….) con el Sistema Global de Innovación (SGI) a través de lo que podemos denominar: inno-conectores con carácter multidireccional y que, en última instancia, permitirán la creación de valor añadido y consecuentemente riqueza en el entorno.
El acceso a los recursos necesarios(innovación, financiación, capital humano-talento-networking, infraestructuras, internacionalización, mercado, integración territorial y cultura científica) para acelerar el crecimiento de una iniciativa empresarial les convierte, debido a su dinamicidad, en agentes brownianos de innovación.
Los PCT son idóneos, por una parte, para favorecer la incubación de ideas y por tanto de creatividad (Thinkcubators) y su posterior puesta en el mercado, innovación, a través de modelos de aceleración de negocio (BAM: Business Accelerator Model) y ello requiere de una dedicación importante, una inversión en tiempo considerable en el seguimiento del proceso de incubación-crecimiento-consolidación.
Por otra, los PCT son un lugar ideal para facilitar las sinergias simbióticas entre las empresas ubicadas en su área de acción, es decir que la coopetición (cooperación + competición) de las empresas permite la generación de un valor superior así como el crecimiento de las mismas.
Los PCTs son entornos altamente creativos y por tanto motores de aprendizaje continuo (CLE: Continuous Learning Engines).



